Esta modalidad surge como propuesta para niños, jóvenes y adultos que no pudieran acceder a un proceso educativo sistemático.
Tiene por objetivo facilitar la construcción de conocimientos y aprendizajes a través de enfoques, metodologías y técnicas de carácter terapéutico. Se benefician del mismo aquellas personas que presentan dificultades en el proceso típico del aprendizaje, asociadas a alteraciones en la comunicación, percepción, afectividad, conducta y/o cognición, requiriendo de un encuadre terapéutico.

Está dirigido a personas cuya situación de salud, determinada por diferentes circunstancias, le pudiera generar limitaciones en la actividad cotidiana o restricciones en la participación social. La atención puede ser individual y/o grupal atendiendo a las necesidades y posibilidades de cada persona.