Proyecto andando

Cumpliendo un sueño…

En el mes de Mayo empleadas de DM Ropelato se conectaron con la institución para informarnos que nos habían elegido para auspiciar un proyecto que sería presentado a fundación Acindar. Los miembros de red Acindar como Ropelato, seleccionan instituciones que puedan presentar proyectos que cumplan con tres requisitos: que sean una mejora en la educación, que beneficien a niños y que impliquen aspectos tecnológicos. Trabajando contra-reloj presentamos el proyecto Andando para el equipamiento de una sala de Psicomotricidad y la instalación de una Cámara Gesell. En junio llegó el aviso… habíamos ganado!
A lo largo de los años de trayectoria institucional tuvimos como objetivo poder concretar la construcción de una Cámara Gesell para el trabajo de nuestro equipo. Presentamos el proyecto en innumerables ocasiones sin obtener resultados.
De qué se trata?
La cámara Gesell fue concebida inicialmente como una habitación acondicionada para permitir la observación con personas, conformada por dos ambientes separados por un vidrio de visión unilateral, los cuales cuentan con equipos de audio y de video para la grabación del trabajo de observación de la conducta en niños, jóvenes o adultos, sin que la presencia de una persona extraña cause alteraciones.
En el Solar Uruguay innovamos tecnológicamente este dispositivo actualizándolo a los recursos actuales, instalando un sistema de cámaras y sonido de alta definición que puede ser observado en un monitor en una sala en la cual, además, tenemos un joystick que permite acercar-alejar o mover las cámaras.

A partir de convenios con UADER, UCU y el IFD Carolina Tobar García, desde hace algunos años nos hemos posicionado como co-formadores, por lo que el recurso de la cámara Gesell nos resulta esencial para actividades de capacitación, particularmente procesos de evaluación de admisión, de seguimiento de tratamientos y posibles intervenciones.

Lo que aporta la psicomotricidad a los niños: ventajas, beneficios
Se trata de que el niño viva con placer las acciones que desarrolla durante el juego libre. Esto se logra en un espacio habilitado especialmente para ello (la Sala de Psicomotricidad); en el que el niño puede ser él mismo (experimentarse, valerse, conocerse, sentirse, mostrarse, decirse, etcétera), aceptando unas mínimas normas de seguridad que ayudarán a su desarrollo cognitivo y motriz bajo un ambiente seguro para él y sus compañeros. En la práctica psicomotriz se tratan el cuerpo, las emociones, el pensamiento y los conflictos psicológicos, todo ello a través de las acciones de los niños: de sus juegos, de sus construcciones, simbolizaciones y de la forma especial de cada uno de ellos de relacionarse con los objetos y los otros. Con las sesiones de psicomotricidad se pretende que el niño llegue a gestionar de forma autónoma sus acciones de relación en una transformación del placer de hacer al placer de pensar.
Los niños a través de sus acciones corporales: como jugar, saltar, manipular objetos, etc. consiguen situarse en el mundo y adquieren intuitivamente los aprendizajes necesarios para desarrollarse en la escuela y en la vida. De esta forma lúdica y casi sin enterarse trabajan conceptos relativos al espacio (arriba/abajo, delante/detrás, derecha/izquierda,…), al tiempo (rapidez, ritmo, duración,…), destrezas motrices necesarias para el equilibrio, la vista, la relación entre otros niños, etc. con los consiguientes efectos sobre la mejor capacitación y emergencia de la escritura, la lectura y las matemáticas, indispensables hoy en día para el éxito académico.
Se realiza tanto en grupo como individual pero desde un enfoque que tiene en cuenta necesidades especiales y características de los niños o de las personas adultas con problemas o patologías. Se trata de ayudar a comunicarse a aquellos que tienen dificultades para relacionarse con los demás y el mundo que les rodea. Se logra detectar, diagnosticar y tratar alteraciones y trastornos en el desarrollo, posibilitando el tránsito adecuado por estas dificultades, colaborando en su evolución. También se trata de reeducar y/o rehabilitar ciertas funciones, que se han visto afectadas por diversas patologías o trastornos afectivo-emocionales.

Una definición consensuada en el primer Congreso Europeo de Psicomotricistas en Alemania (1996) ha llegado a la siguiente formulación:
«Basado en una visión global de la persona, el término “psicomotricidad” integra las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices en la capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial. La psicomotricidad, así definida, desempeña un papel fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad. Partiendo de esta concepción se desarrollan distintas formas de intervención psicomotriz que encuentran su aplicación, cualquiera que sea la edad, en los ámbitos preventivo, educativo, reeducativo y terapéutico. Estas prácticas psicomotrices han de conducir a la formación, a la titulación y al perfeccionamiento profesionales y constituir cada vez más el objeto de investigaciones científicas.»

Con estas mejoras en los recursos institucionales nos posicionamos estratégicamente como referentes en nuestra zona en relación a la incorporación de la innovación en la atención de niños, jóvenes y adultos.